AA | 15 de Abril, 2026
350 exministros, embajadores y funcionarios europeos instan a la UE a suspender el Acuerdo de Asociación con Israel
Por Aysu Biçer
Los firmantes de la declaración afirman que, mientras la atención mundial se desvía, el gobierno israelí ha intensificado su política de ocupación ilegal y las violaciones de derechos humanos hasta un nivel intolerable.
Un grupo de 350 exministros, embajadores y altos funcionarios europeos ha instado a la Unión Europea (UE) a suspender el Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel, acusando a Tel Aviv de incumplir sus obligaciones en materia de derechos humanos en los territorios palestinos ocupados.
En una declaración conjunta emitida este miércoles, los firmantes afirmaron que, mientras la atención mundial se desvía, el gobierno israelí ha intensificado su política de ocupación ilegal y las violaciones de derechos humanos hasta un nivel intolerable.
Declararon que la violencia ha continuado a pesar de un alto el fuego nominal, advirtiendo que la expansión prevista de los asentamientos en el corredor E1, zona que conecta Jerusalén Este con Ma'ale Adumim, dividiría de facto Cisjordania y socavaría las perspectivas de una solución de dos Estados.
También expresaron su preocupación por la legislación aprobada por el Parlamento israelí, o Knesset, el 30 de marzo, alegando que introduce la pena de muerte para los presos palestinos, eximiendo a los israelíes judíos. «Esta legislación abominable recuerda a un Estado de apartheid que actúa sin restricciones legales», afirmaron.
Los firmantes argumentan que Israel incumple el artículo 2 del acuerdo UE-Israel, que exige el respeto de los derechos humanos como condición para la cooperación. «El actual gobierno israelí viola estos principios fundamentales de la UE con respecto a los palestinos, de cuyo bienestar sigue siendo legal y moralmente responsable como potencia ocupante», afirmaron.
Han pedido a la UE que suspenda el acuerdo total o parcialmente, que detenga el comercio con los asentamientos, que suspenda la cooperación militar y que amplíe las sanciones y la prohibición de visados a las personas implicadas en la represión.
La declaración también acusa a la UE de incoherencia, comparando su enfoque hacia Israel con su respuesta a Rusia, y afirma que esta disparidad ha generado la percepción de «doble rasero».