En Norteamérica, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que entró en vigor el 1 de enero de 1994, es el acuerdo de libre comercio más emblemático. Se convirtió en un símbolo del orden mundial neoliberal y sirvió de modelo para los acuerdos implementados durante las décadas posteriores. El TLCAN amplió el acuerdo comercial entre Canadá y Estados Unidos de 1989 y se consideró un hito al establecer estándares nuevos en áreas como la agricultura, la inversión, la propiedad intelectual y los servicios. Sin embargo, ha sido calificado como una "sentencia de muerte" para los campesinos y los pueblos indígenas de México, por lo que el TLCAN provocó una fuerte y sostenida resistencia en el país, incluyendo el levantamiento zapatista. Treinta años de liberalización comercial bajo el TLCAN han tenido consecuencias nefastas para la población. Las consecuencias más graves se han sentido en México, donde la agricultura a pequeña escala se ha visto amenazada, mientras que los empleos con bajos salarios y malas condiciones laborales han proliferado. El TLCAN fue renegociado en 2017 por la primera administración Trump. La versión revisada, denominada Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (T-MEC en México, USMCA en EE.UU. y CUSMA en Canadá), entró en vigor el 1 de julio de 2020.
Latinoamérica es una de las regiones del mundo con mayor densidad de acuerdos comerciales y de inversión, y también una de las regiones donde la resistencia es más fuerte.
Chile ha firmado más de 30 acuerdos comerciales y más de 50 tratados bilaterales de inversión (TBI). Perú cuenta con más de 20 acuerdos comerciales y más de 30 TBI. Colombia, por su parte, tiene más de 15 acuerdos comerciales y más de 15 TBI. Estos tres países tienen acuerdos comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea, mientras que Perú y Chile también tienen acuerdos comerciales con China. Ecuador cuenta con más de 10 acuerdos comerciales, incluyendo uno firmado con China y la Unión Europea, y otros en negociación con Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y Canadá. Ecuador denunció todos sus TBI hace más de una década, al igual que Bolivia. Mientras que Chile, Perú y México, también son miembros del Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP o TPP-11), un acuerdo de comercio e inversión entre 12 países.
A nivel regional, el bloque Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia en proceso de adhesión) mantiene acuerdos comerciales con Israel, Egipto y Palestina, así como acuerdos preferenciales con India, México y la Unión Aduanera del África Meridional. En 2025, Mercosur firmó un acuerdo comercial con la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC) y, en enero de 2026, otro con la Unión Europea. Este último ya ha sido ratificado por todos los países del bloque y se espera que entre en vigor provisionalmente en mayo de 2026, hasta su ratificación definitiva por la Unión Europea. Mercosur también ha anunciado negociaciones para un acuerdo comercial con Canadá.
Frente a esta expansión del régimen de comercio e inversión, América Latina también tiene una larga historia de resistencias. En 2005, uno de los hitos más importantes fue la derrota del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), un intento de crear un acuerdo de libre comercio que buscaba cubrir todo el continente americano, de la cual se cumplieron 20 años. Esta victoria fue el resultado de una articulación de movimientos sociales, sindicatos, organizaciones campesinas y gobiernos que cuestionaban el proyecto impulsado por Estados Unidos. La campaña continental contra el ALCA no sólo logró frenar ese acuerdo, sino que marcó un precedente para la construcción de redes regionales de resistencia.
Otro eje central de estas críticas de los movimientos sociales es en torno al sistema de solución de controversias inversionista-Estado (ISDS), presente en la mayoría de los TBI y muchos capítulos de inversiones de los TLC. El ISDS permite a empresas transnacionales demandar a los Estados soberanos ante tribunales internacionales. América Latina ha sido una de las regiones más demandadas del mundo bajo este sistema, enfrentando litigios multimillonarios que afectan las finanzas públicas y condicionan la toma de decisiones.
En respuesta, varios países han impulsado acciones para limitar o abandonar estos mecanismos. Bolivia (2007), Ecuador (2010), Venezuela (2012) y Honduras (2024) se retiraron del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), argumentando la necesidad de recuperar soberanía. De estos países, Ecuador retornó al CIADI en 2021 y Honduras en 2026. Más recientemente, en Abril de 2026, Colombia ha anunciado la revisión de su política de tratados y su posible salida de estos mecanismos.
La proliferación de estos acuerdos no ha resuelto los problemas estructurales de desarrollo, sino que ha consolidado un modelo basado en la dependencia, el extractivismo y la subordinación. Frente a ello, los movimientos sociales han propuesto alternativas, retomando la experiencia de las resistencias y planteando la necesidad de una integración regional centrada en los pueblos, la soberanía y la justicia social.
Corea del Sur pidió al gobierno de México una atención especial frente a los nuevos aranceles que el país comenzará a aplicar a partir del 1 de enero de 2026 a productos importados de países con los que no tiene acuerdos de libre comercio.
18-Dic-2025 Derecho Internacional Público Costa Rica
El anunciar la firma de un TLC por parte de Costa Rica con Israel plantea algunas interrogantes muy válidas, al estar Costa Rica dispuesta a fomentar el intercambio comercial con un Estado acusado de cometer un genocidio en Gaza desde la misma tarde/noche del 7 de octubre del 2023, con bombardeos aéreos indiscriminados y desproporcionados sobre Gaza que no han cesado.
Es una semana determinante para el acuerdo comercial de la Unión Europea (UE) con los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), después de que el gobierno de Francia intentara a última hora posponer una votación crucial entre los Estados miembros de la UE. La pregunta fundamental es si habrá minoría de bloqueo en la votación de los Estados miembros el viernes 19 de diciembre.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió que si el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) no se aprueba "ahora", no se hará "mientras sea presidente". Esto, luego de que Italia se sumara a Francia al solicitar aplazar el tratado comercial, cuya firma Brasil pretende que tenga lugar el sábado en la ciudad brasileña de Foz do Iguaçu.
Los nuevos aranceles, destinados a fortalecer la manufactura mexicana y reducir los desequilibrios comerciales, están dirigidos a países sin acuerdos de libre comercio con México. Además de la India, esos países incluyen a China, Corea del Sur, Tailandia e Indonesia.
España "espera" que la Comisión Europea suscriba "en estos días" el tratado de libre comercio negociado por la UE con los países del Mercosur, afirmó el martes el ministro español de Agricultura, Luis Planas, pese a las reticencias de Francia.
Las disposiciones de salvaguarda fueron aprobadas por 431 votos a favor y 161 en contra y buscan crear un mecanismo para supervisar el impacto del acuerdo en productos sensibles como la carne vacuna, las aves y el azúcar.
En los días 3, 4 y 5 de diciembre de 2025 se celebraron las audiencias auspiciadas por la Oficina del Representante Comercial de EUA sobre el funcionamiento del T-MEC, donde el sector privado de dicho país manifestó quejas sobre las reformas judicial y la que desapareció los órganos reguladores autónomos en el 2024, donde según ellos aumentan incertidumbre para las empresas estadounidenses y sus inversiones en territorio mexicano.
El 14 de noviembre de 2025 fue difundida la Declaración Conjunta sobre el Marco para el Acuerdo de Comercio Recíproco entre los EEUU y el Ecuador. Con excepción de los “asuntos de seguridad nacional”, los otros ámbitos coinciden con capítulos de los Tratados de Libre Comercio (TLC).
“Insto a Costa Rica a pausar la ratificación y realizar una revisión de derechos humanos. Evitando así contribuir o ser cómplice de una economía de genocidio”. Ese es parte del mensaje que publicó en redes sociales Francesca Albanese, relatora de Naciones Unidas para los territorios palestinos, en contra del TLC que suscribieron recientemente Costa Rica e Israel.