Los presidentes de España y Brasil celebran el fin de la era Bolsonaro, pero instan a concluir este año el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la UE que el líder ultraderechista impulsó.
Pese a los festejos del Gobierno de Macri, el acuerdo entre negociadores no se tradujo en una ratificación de los países europeos. Lula, sin embargo, se lo puso como objetivo de su tercer mandato.
Ante la avalancha de demandas de inversionistas a estados, México y demás países de América Latina deberían mirar a Brasil como modelo para defender sus soberanías nacionales.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva afirmó el martes que Brasil tiene interés en concluir el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, argumentando que el tratado debe ser "equilibrado".
La Cámara Argentina de Comercio convocó a dirigentes empresarios de la región, que expresaron la necesidad de dar un nuevo impulso al comercio y buscan impulsar el acuerdo con la UE.
El ejecutivo del país sudamericano estudia los comentarios hechos por México el año pasado a los términos de referencia que envió previo a entablar las conversaciones.
"No perjudica ni influye. Tenemos buena relación con todos los países, también somos grandes socios comerciales de Brasil y Argentina", dijo Wang Gang.
Sobre las declaraciones, el senador nacionalista Da Silva dijo que “el TLC tiene un impacto revolucionario” y que sería “un error estratégico” depender del “delirio imperial de Brasil”, mientras que su par frenteamplista Caggiani opinó que “Uruguay tiene que leer con mayor inteligencia” esta situación.